A los desarrolladores de software se les fue de las manos cómo lo bautizan. Y ahora todos pagamos un ‘impuesto cognitivo’ por ello
Durante décadas, podría decirse que las ingenierías ha compartido un principio básico: los nombres importan. Es decir, que un puente, una válvula, un compuesto químico o un instrumento quirúrgico reciben…









