Enero se va a despedir con una gran inestabilidad climatológica que ya estamos viviendo en nuestras carnes a lo largo de todo el territorio español. Si miramos los mapas del tiempo para esta semana que empezamos hoy la conclusión es bastante unánime tanto en la AEMET como en el modelo de predicción europeo ECMWF: la estabilidad se ha roto. A partir de hoy entramos en un régimen de vientos húmedos acompañado de precipitaciones muy por encima de la media en la vertiente atlántica, con especial incidencia en Galicia y el sistema central.

Lluvia, mucha lluvia. Si atendemos a los pronósticos a escala nacional, nos enfrentamos en esta semana a precipitaciones muy marcadas. Y no hablamos de lluvias normales, sino de acumulados que en el noreste podrían superar en un 60% la media habitual para estas fechas. Algo que responde a la despedida de la borrasca Ingrid para dar paso a la borrasca Joseph que afectará a Galicia sobre todo. 

Galicia es uno de los puntos donde se esperan acumulados que podrían alcanzar los 90 litros por metro cuadrado extra de anomalía con picos de hasta los 150 litros por metro cuadrado en puntos orográficos. Pero los sistemas montañosos como la Sierra de Gredos, Pirineos y las zonas altas de Andalucía recibirán también cantidades significativas de agua y nieve debido al realce orográfico de los vientos del suroeste. 

La AEMET. En una entrada en su blog, la agencia pública apunta a que esta semana estará marcada por el paso de «frentes asociados a borrascas atlánticas, que dejarían lluvias en la mayor parte de la Península y Baleares». Igualmente, apunta a la gran intensidad que tendrán en Galicia, que sin duda se llevará la peor parte a lo largo de esta semana. 

La paradoja térmica. Uno de los puntos claves que destacan las predicciones está en el termómetro. Cualquiera se podría imaginar temperaturas muy bajas que acompañen a esta cantidad de precipitaciones que se esperan, pero la realidad muy diferente, ya que no estamos ante una ola de frío polar. 

Los modelos apuntan en este caso que al tratarse de vientos de procedencia atlántica, el aire llega templado y cargado de humedad. Esto mantendrá las temperaturas por encima de la medida climática al estar las máximas entre los 10 y 16ºC, mientras que las mínimas se mantendrán entre los 8ºC y los 12ºC, evitando heladas severas en zonas bajas. 

La nieve. En este sentido podemos estar tranquilos, puesto que según apunta la AEMET, la nieve quedará acotada principalmente a los sistemas montañosos de la península. Sin embargo, hay que estar atentos al miércoles 28 y el jueves 29 de enero, ya que una baja puntual de la cota tras el paso de un frente frío podría dejar nevadas en zonas de la meseta norte y cotas medias-bajas, aunque será un episodio transitorio dentro de un ambiente general suave. 

Por qué ocurre esto. Para entender este carrusel de borrascas hay que mirar al índice de la Oscilación del Atlántico Norte (NAO). Actualmente, se encuentra en fase negativa, lo que implica que el anticiclón de las Azores se debilita o se desplaza, permitiendo que las borrascas circulen por latitudes más bajas (es decir, sobre España) en lugar de desviarse hacia el norte de Europa. 

Imágenes | AEMET

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La noticia

Enero se despide disfrazado de otoño: con una gran cantidad de agua pero sin rastro de frío polar

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Xataka

por
José A. Lizana

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